Friday, March 24, 2006
Monday, March 06, 2006
UNIR LA LUCHA Y EL DESEO
una fuerza altamente subversiva
columna radial Liliana Daunes
El próximo miércoles, 8 de marzo, las mujeres volveremos a salir a las
calles, a las plazas, en todo el mundo, para realizar una jornada de
lucha.
Claro que nuestras batallas contra el patriarcado y contra el
capitalismo
no
se resumen en una fecha. No se reducen a un acto o a una movilización.
Es
un
esfuerzo cotidiano, que involucra a millones de mujeres en el mundo, que
hemos ido aprendiendo a reconocernos, a nombrarnos con voz propia, a
identificar nuestras demandas, a festejar nuestras conquistas, a
nutrirnos
de la memoria fértil de nuestras mártires, a celebrar las posibilidades
de
pensar con libertad nuestra sexualidad, nuestros cuerpos, nuestros
deseos,
y
a actuar cada vez más coherentemente con las libertades ganadas.
Es una pelea por nuestros derechos humanos como mujeres, y también, por
re-conocernos como mujeres, por pensarnos a nosotras mismas y dejar de
ser
explicadas por otros. Esto implica una gigantesca batalla cultural, que
comenzó por el acceso a la educación, en todos los niveles, y que ahora
implica profundos cambios que atraviesan a disciplinas tan diversas como
la
medicina, la filosofía, la economía, o el derecho. Desmontar la marca
patriarcal de las explicaciones del mundo hechas sin nosotras o sobre
nosotras, y poder no sólo pensarnos, sino también comunicarnos desde
nuestra
propia identidad.
El 8 de marzo entonces, salimos a las calles, para visibilizar esas
múltiples cotidianas. Para ocupar el espacio público que nos sigue
siendo
retaceado por las concepciones que escinden lo público y lo privado, y
pretenden relegarnos en el espacio de la llamada vida privada. Cuando
las
feministas afirmamos: "lo personal es político", comenzamos a desarmar
esa
construcción cultural que nos vuelve víctimas de una esfera agobiante
que
se
resume en reproducción de la vida, la reproducción gratuita de la fuerza
de
trabajo (a través de la esclavitud del trabajo doméstico no valorado ni
remunerado), e incluso víctimas de la violencia de género, de la
explotación
sexual y hasta del femicidio.
Pero junto con la afirmación de que lo personal es político, la batalla
más
eficaz ha sido la de llevar a las calles las demandas que realizamos de
transformación de la cultura y de la vida cotidiana. En esta perspectiva
la
campaña por el derecho al aborto, que se reimpulsará en este 8 de marzo,
es
parte de esta voluntad de ganar el derecho a decidir sobre nuestros
cuerpos.
Nosotras parimos, nosotras decidimos. Y cuando decidimos sobre nuestros
cuerpos, ya no se trata sólo de cuándo parir, e incluso si queremos o no
parir. Se trata también de cuando y con quién gozar, cuando y con quién
y
cómo es nuestra sexualidad, nuestro deseo, nuestro placer. Deseo y
placer,
condenados por la cultura inquisitorial capitalista y patriarcal,
burguesa,
racista, machista, homofóbica, occidental y cristiana.
Unir la lucha y el deseo, es una fuerza altamente subversiva. Por eso
nos
han quemado en hogueras como brujas. Por eso nos siguen estigmatizando,
cuando marchamos en las calles con alegría, sin olvidar cada una de las
conquistas obtenidas, y a las vidas de mujeres entregadas generosamente
en
esa lucha.
Lo cotidiano politizado, y lo político vuelto parte de nuestras acciones
cotidianas. Junto a las batallas por los derechos de las mujeres,
nuestra
jornada internacionalista ha sido siempre un momento de lucha por la
paz,
contra la guerra imperialista.
Propuesto el Día Internacional de la Mujer por la líder comunista Clara
Zetkin, en el Congreso de Mujeres Socialistas realizado en 1910, esta
fecha
nació como memoria de las obreras textiles que por luchar por sus
derechos
fueron asesinadas en Nueva York. Y al mismo tiempo, estas luchas por los
derechos de las obreras, de las mujeres trabajadoras, contra el
capitalismo
y el patriarcado, se entrelazó rápidamente con las batallas contra la
guerra
imperialista.
Casi un siglo después que Clara Zetkin junto a su amiga y compañera
Rosa
Luxemburgo organizaron la Conferencia Internacional por la Paz, en la
que
las mujeres socialistas se reunieron en Suiza para condenar la primera
guerra mundial, las mujeres participantes del Foro Social Mundial
levantaron
como eje para este 8 de marzo, el reclamo del fin de la guerra
imperialista
contra Irak.
Y ya que nombramos a Rosa Luxemburgo, la rosa roja de la revolución,
quisiera recordar que esta mujer que nació el 5 de marzo de 1871, sigue
siendo la profeta del mundo que soñamos construir con nuestra lucha.
Rosa
Luxemburgo, socialista, libertaria, colocó tempranamente un llamado de
atención sobre el dilema civilizatorio que ahora se nos vuelve una
encrucijada vital: "socialismo o barbarie", expresó, frente a la
convicción
que el capitalismo lleva al mundo, a su propia destrucción. Pero también
señaló con mucha claridad, la necesidad de un socialismo que permitiera
expandir las capacidades humanas, a partir de expandir las libertades y
la
democracia. Fustigó todos los rasgos de oportunismo, reformismo y
autoritarismo nacidos en el socialismo de su tiempo. Rosa Luxemburgo
afirmó:
"La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los
miembros
de
un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La
libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de
manera
diferente".
8 de marzo. Una vez más la cita es en las calles. Por nosotras, por
nuestra
cotidiana reinvención del mundo, por nuestros deseos, por nuestros
derechos,
por nuestros sueños, por nuestras mártires, por nuestras brujas, por
nuestra
libertad.
http://www.rimaweb.com.ar
una fuerza altamente subversiva
columna radial Liliana Daunes
El próximo miércoles, 8 de marzo, las mujeres volveremos a salir a las
calles, a las plazas, en todo el mundo, para realizar una jornada de
lucha.
Claro que nuestras batallas contra el patriarcado y contra el
capitalismo
no
se resumen en una fecha. No se reducen a un acto o a una movilización.
Es
un
esfuerzo cotidiano, que involucra a millones de mujeres en el mundo, que
hemos ido aprendiendo a reconocernos, a nombrarnos con voz propia, a
identificar nuestras demandas, a festejar nuestras conquistas, a
nutrirnos
de la memoria fértil de nuestras mártires, a celebrar las posibilidades
de
pensar con libertad nuestra sexualidad, nuestros cuerpos, nuestros
deseos,
y
a actuar cada vez más coherentemente con las libertades ganadas.
Es una pelea por nuestros derechos humanos como mujeres, y también, por
re-conocernos como mujeres, por pensarnos a nosotras mismas y dejar de
ser
explicadas por otros. Esto implica una gigantesca batalla cultural, que
comenzó por el acceso a la educación, en todos los niveles, y que ahora
implica profundos cambios que atraviesan a disciplinas tan diversas como
la
medicina, la filosofía, la economía, o el derecho. Desmontar la marca
patriarcal de las explicaciones del mundo hechas sin nosotras o sobre
nosotras, y poder no sólo pensarnos, sino también comunicarnos desde
nuestra
propia identidad.
El 8 de marzo entonces, salimos a las calles, para visibilizar esas
múltiples cotidianas. Para ocupar el espacio público que nos sigue
siendo
retaceado por las concepciones que escinden lo público y lo privado, y
pretenden relegarnos en el espacio de la llamada vida privada. Cuando
las
feministas afirmamos: "lo personal es político", comenzamos a desarmar
esa
construcción cultural que nos vuelve víctimas de una esfera agobiante
que
se
resume en reproducción de la vida, la reproducción gratuita de la fuerza
de
trabajo (a través de la esclavitud del trabajo doméstico no valorado ni
remunerado), e incluso víctimas de la violencia de género, de la
explotación
sexual y hasta del femicidio.
Pero junto con la afirmación de que lo personal es político, la batalla
más
eficaz ha sido la de llevar a las calles las demandas que realizamos de
transformación de la cultura y de la vida cotidiana. En esta perspectiva
la
campaña por el derecho al aborto, que se reimpulsará en este 8 de marzo,
es
parte de esta voluntad de ganar el derecho a decidir sobre nuestros
cuerpos.
Nosotras parimos, nosotras decidimos. Y cuando decidimos sobre nuestros
cuerpos, ya no se trata sólo de cuándo parir, e incluso si queremos o no
parir. Se trata también de cuando y con quién gozar, cuando y con quién
y
cómo es nuestra sexualidad, nuestro deseo, nuestro placer. Deseo y
placer,
condenados por la cultura inquisitorial capitalista y patriarcal,
burguesa,
racista, machista, homofóbica, occidental y cristiana.
Unir la lucha y el deseo, es una fuerza altamente subversiva. Por eso
nos
han quemado en hogueras como brujas. Por eso nos siguen estigmatizando,
cuando marchamos en las calles con alegría, sin olvidar cada una de las
conquistas obtenidas, y a las vidas de mujeres entregadas generosamente
en
esa lucha.
Lo cotidiano politizado, y lo político vuelto parte de nuestras acciones
cotidianas. Junto a las batallas por los derechos de las mujeres,
nuestra
jornada internacionalista ha sido siempre un momento de lucha por la
paz,
contra la guerra imperialista.
Propuesto el Día Internacional de la Mujer por la líder comunista Clara
Zetkin, en el Congreso de Mujeres Socialistas realizado en 1910, esta
fecha
nació como memoria de las obreras textiles que por luchar por sus
derechos
fueron asesinadas en Nueva York. Y al mismo tiempo, estas luchas por los
derechos de las obreras, de las mujeres trabajadoras, contra el
capitalismo
y el patriarcado, se entrelazó rápidamente con las batallas contra la
guerra
imperialista.
Casi un siglo después que Clara Zetkin junto a su amiga y compañera
Rosa
Luxemburgo organizaron la Conferencia Internacional por la Paz, en la
que
las mujeres socialistas se reunieron en Suiza para condenar la primera
guerra mundial, las mujeres participantes del Foro Social Mundial
levantaron
como eje para este 8 de marzo, el reclamo del fin de la guerra
imperialista
contra Irak.
Y ya que nombramos a Rosa Luxemburgo, la rosa roja de la revolución,
quisiera recordar que esta mujer que nació el 5 de marzo de 1871, sigue
siendo la profeta del mundo que soñamos construir con nuestra lucha.
Rosa
Luxemburgo, socialista, libertaria, colocó tempranamente un llamado de
atención sobre el dilema civilizatorio que ahora se nos vuelve una
encrucijada vital: "socialismo o barbarie", expresó, frente a la
convicción
que el capitalismo lleva al mundo, a su propia destrucción. Pero también
señaló con mucha claridad, la necesidad de un socialismo que permitiera
expandir las capacidades humanas, a partir de expandir las libertades y
la
democracia. Fustigó todos los rasgos de oportunismo, reformismo y
autoritarismo nacidos en el socialismo de su tiempo. Rosa Luxemburgo
afirmó:
"La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los
miembros
de
un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La
libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de
manera
diferente".
8 de marzo. Una vez más la cita es en las calles. Por nosotras, por
nuestra
cotidiana reinvención del mundo, por nuestros deseos, por nuestros
derechos,
por nuestros sueños, por nuestras mártires, por nuestras brujas, por
nuestra
libertad.
http://www.rimaweb.com.ar
Thursday, March 02, 2006
Publico este texto porque no quiero perderlo, fue extraido de la lista de uruecopol.
«DESDE TERRITORIO OCUPADO»
Hola mi nombre es Emilio, y en esta «lucha almada» que hemos emprendido
«en defensa del chingolo» he tomado el rol de convertirme en este
personaje que le pusimos «el aguatero» porque estamos en la guerra del
agua, estamos en territorio culturalmente ocupado y sabemos que vienen por
el agua y que la única manera de ganar esta lucha es generando conciencia,
por eso desde el Ejército Alpargatista emprendemos una lucha almada,
hacemos maniobras militantes.
Sabemos que es difícil lo que está pasando acá porque el pueblo uruguayo
no tiene casi acceso a la información. Compra la publicidad de la empresa
y es algo muy parecido a lo que nos pasa acá en la Argentina con la soja.
Acá hay un concepto de que la soja es buena, que trae riquezas, y no se
tiene en cuenta la destrucción del medio ambiente que produce. Así como es
tan difícil romper el tapón informático que hay respecto a esa crisis
medioambiental, en Uruguay está pasando lo mismo con estas papeleras.
«GUARDA EL GUACHAZO»
Con la intención de dar un poco más de acceso a la información fue que
emprendimos la campaña esta de «Guarda el Guachazo» con la idea de mostrar
un poco de arte y contaminación para la concientización. Ahora nos tuvimos
que instalar permanentemente (en la ruta) porque esto no es algo que nace
ahora. Ya desde el 2002 empezaron a hacer advertencias y a pedir
información. A partir de 2003, ya se armó el movimiento asambleístico y se
participó en los foros que hicieron estas empresas cuando anunciaron que
se iban a instalar. Se le hicieron un montón de pedidos, hay un trabajo
muy fuerte de la gente de Guayubira de la República Oriental del Uruguay y
hay un montón de documentos que nunca fueron contestados por las empresas.
Así que la empresa ENCE rompe el silencio dos semanas atrás. Hace
aproximadamente tres ó cuatro años que se está instalando acá y todavía no
había tenido la gentileza de salir públicamente a hacer una contestación.
Tienen un pueblo de 80 mil personas enfrente y la verdad que les importa
bien poco la opinión de la gente. Esto de Fray Bentos es bastante
entendible. Ahora mientras las están construyendo (a la plantas de
celulosa) prometen mil puestos de trabajo, que son entre cinco mil y diez
mil personas si contamos al grupo familiar, y sabemos que una vez que
termine la construcción se van acabar esos puestos de trabajo y va a
empezar la cuestión de la contaminación. Contaminación que ya creemos que
está impuesta, con sólo el hecho de tener una comunidad movilizada, el
impacto psicológico que han generado ya es contaminación.
VIVIENDO EN LA RUTA
El corte de ruta es lo único que nos ha ayudado a que se hable del tema,
que se tomen algunas decisiones, y que el tema pueda ser insertado en la
sociedad. Con la idea de seguir resistiendo fue que instalamos algunas
carpas, después se hizo un pozo de agua. Estábamos esperando esta lluvia
para poder trabajar la tierra y poder instalar alguna huertita ahí para
tener unos alimentos y aprovechar que estamos en este momento para
aprender, para aprender la importancia de la ecología en todos sus planos.
Se ha montado una carpa cultural también, donde se dan charlas, se hacen
foros, debates, manualidades, leemos informes, estudiamos, tenemos
biblioteca, y es muy triste que tengamos que llegar a estas instancias,
pero es la única manera de que nos escuchen.
En Concordia se armó otra Asamblea tratando de ser independientes de la
cuestión política, porque en los procesos asamblearios nos hemos ido dando
cuenta que había gente que operaba políticamente y eso no es fácil
arreglarlo de un día para el otro, pero con el pasar de los días y los
meses, cada vez se va convirtiendo en un movimiento más puro y más
genuino.
Gualeguaychú es una ciudad que se dedica básicamente al turismo en el
verano, y por ejemplo, contaba un compañero, que labura en una heladería
en la costanera, que en esa sola cuadra, entre varios negocios trabajan
120 personas. Si lo ponés en contraposición con los 300 puestos de trabajo
que ofrecen estas plantas, la verdad que es bastante patético la poca
visión que tienen los que están a favor de las plantas. Si la cosa fuera
porque ya les dejaron todos los papeles firmados, si yo estaría del otro
lado del charco saldría por lo menos a pedir ayuda, a decir miren el
problema que tenemos acá, cómo podemos hacer para resolverlo, pero
insisten en que las plantas no contaminan.
UN FASCISMO LAMENTABLE
Lamentablemente solo escuchamos de nuestros compañeros (del Uruguay) la
represión que hay del otro lado. Del tema no se puede hablar en las
escuelas. A los maestros les tienen prohibido hablar del tema. Las
empresas están gobernando Uruguay directamente. Tienen publicidades en
todos los medios y se sabe lo que pasa con las publicidades. Un medio, un
diario, la televisión no va a hablar nunca en contra de sus auspiciantes,
más si es bastante considerable la suma de dinero que les aportan. Por eso
es que hay un total bloqueo de la información en Uruguay e inclusive en
varias oportunidades quisimos ir a hablar, hacer algún foro, de participar
en lo que es difusión de informaciones y como respuesta el Uruguay saca
una «ley de indeseables», diciendo que puede haber extranjeros declarados
«persona no grata» y ser expulsados del país. La verdad que se está
mostrando un fascismo lamentable por parte del gobierno de Uruguay.
EL GRITO DE LA TIERRA
Esto no queda en la papelera sola nomás. El mundo entero tiene que darse
cuenta que estamos en una época de cambios y tenemos que definir el mundo
que queremos porque, o hacemos un cambio global para bien, dejamos de
contaminar el planeta o nos vamos todos al carajo directamente. Las
condiciones en que se viene explotando la naturaleza ya no dan para más.
Si no hacemos una tregua con la naturaleza y la dejamos en paz, ella sola
se va a defender y nos va a borrar de encima de ella.
Más información:
http://www.ealn.com.ar
http://www.guardaelguachazo.com.ar
«DESDE TERRITORIO OCUPADO»
Hola mi nombre es Emilio, y en esta «lucha almada» que hemos emprendido
«en defensa del chingolo» he tomado el rol de convertirme en este
personaje que le pusimos «el aguatero» porque estamos en la guerra del
agua, estamos en territorio culturalmente ocupado y sabemos que vienen por
el agua y que la única manera de ganar esta lucha es generando conciencia,
por eso desde el Ejército Alpargatista emprendemos una lucha almada,
hacemos maniobras militantes.
Sabemos que es difícil lo que está pasando acá porque el pueblo uruguayo
no tiene casi acceso a la información. Compra la publicidad de la empresa
y es algo muy parecido a lo que nos pasa acá en la Argentina con la soja.
Acá hay un concepto de que la soja es buena, que trae riquezas, y no se
tiene en cuenta la destrucción del medio ambiente que produce. Así como es
tan difícil romper el tapón informático que hay respecto a esa crisis
medioambiental, en Uruguay está pasando lo mismo con estas papeleras.
«GUARDA EL GUACHAZO»
Con la intención de dar un poco más de acceso a la información fue que
emprendimos la campaña esta de «Guarda el Guachazo» con la idea de mostrar
un poco de arte y contaminación para la concientización. Ahora nos tuvimos
que instalar permanentemente (en la ruta) porque esto no es algo que nace
ahora. Ya desde el 2002 empezaron a hacer advertencias y a pedir
información. A partir de 2003, ya se armó el movimiento asambleístico y se
participó en los foros que hicieron estas empresas cuando anunciaron que
se iban a instalar. Se le hicieron un montón de pedidos, hay un trabajo
muy fuerte de la gente de Guayubira de la República Oriental del Uruguay y
hay un montón de documentos que nunca fueron contestados por las empresas.
Así que la empresa ENCE rompe el silencio dos semanas atrás. Hace
aproximadamente tres ó cuatro años que se está instalando acá y todavía no
había tenido la gentileza de salir públicamente a hacer una contestación.
Tienen un pueblo de 80 mil personas enfrente y la verdad que les importa
bien poco la opinión de la gente. Esto de Fray Bentos es bastante
entendible. Ahora mientras las están construyendo (a la plantas de
celulosa) prometen mil puestos de trabajo, que son entre cinco mil y diez
mil personas si contamos al grupo familiar, y sabemos que una vez que
termine la construcción se van acabar esos puestos de trabajo y va a
empezar la cuestión de la contaminación. Contaminación que ya creemos que
está impuesta, con sólo el hecho de tener una comunidad movilizada, el
impacto psicológico que han generado ya es contaminación.
VIVIENDO EN LA RUTA
El corte de ruta es lo único que nos ha ayudado a que se hable del tema,
que se tomen algunas decisiones, y que el tema pueda ser insertado en la
sociedad. Con la idea de seguir resistiendo fue que instalamos algunas
carpas, después se hizo un pozo de agua. Estábamos esperando esta lluvia
para poder trabajar la tierra y poder instalar alguna huertita ahí para
tener unos alimentos y aprovechar que estamos en este momento para
aprender, para aprender la importancia de la ecología en todos sus planos.
Se ha montado una carpa cultural también, donde se dan charlas, se hacen
foros, debates, manualidades, leemos informes, estudiamos, tenemos
biblioteca, y es muy triste que tengamos que llegar a estas instancias,
pero es la única manera de que nos escuchen.
En Concordia se armó otra Asamblea tratando de ser independientes de la
cuestión política, porque en los procesos asamblearios nos hemos ido dando
cuenta que había gente que operaba políticamente y eso no es fácil
arreglarlo de un día para el otro, pero con el pasar de los días y los
meses, cada vez se va convirtiendo en un movimiento más puro y más
genuino.
Gualeguaychú es una ciudad que se dedica básicamente al turismo en el
verano, y por ejemplo, contaba un compañero, que labura en una heladería
en la costanera, que en esa sola cuadra, entre varios negocios trabajan
120 personas. Si lo ponés en contraposición con los 300 puestos de trabajo
que ofrecen estas plantas, la verdad que es bastante patético la poca
visión que tienen los que están a favor de las plantas. Si la cosa fuera
porque ya les dejaron todos los papeles firmados, si yo estaría del otro
lado del charco saldría por lo menos a pedir ayuda, a decir miren el
problema que tenemos acá, cómo podemos hacer para resolverlo, pero
insisten en que las plantas no contaminan.
UN FASCISMO LAMENTABLE
Lamentablemente solo escuchamos de nuestros compañeros (del Uruguay) la
represión que hay del otro lado. Del tema no se puede hablar en las
escuelas. A los maestros les tienen prohibido hablar del tema. Las
empresas están gobernando Uruguay directamente. Tienen publicidades en
todos los medios y se sabe lo que pasa con las publicidades. Un medio, un
diario, la televisión no va a hablar nunca en contra de sus auspiciantes,
más si es bastante considerable la suma de dinero que les aportan. Por eso
es que hay un total bloqueo de la información en Uruguay e inclusive en
varias oportunidades quisimos ir a hablar, hacer algún foro, de participar
en lo que es difusión de informaciones y como respuesta el Uruguay saca
una «ley de indeseables», diciendo que puede haber extranjeros declarados
«persona no grata» y ser expulsados del país. La verdad que se está
mostrando un fascismo lamentable por parte del gobierno de Uruguay.
EL GRITO DE LA TIERRA
Esto no queda en la papelera sola nomás. El mundo entero tiene que darse
cuenta que estamos en una época de cambios y tenemos que definir el mundo
que queremos porque, o hacemos un cambio global para bien, dejamos de
contaminar el planeta o nos vamos todos al carajo directamente. Las
condiciones en que se viene explotando la naturaleza ya no dan para más.
Si no hacemos una tregua con la naturaleza y la dejamos en paz, ella sola
se va a defender y nos va a borrar de encima de ella.
Más información:
http://www.ealn.com.ar
http://www.guardaelguachazo.com.ar
Subscribe to:
Posts (Atom)